
Los teóricos del marketing y la comunicación llaman “Publicity” a la actividad de comunicación que va más allá de la publicidad, y que se fundamenta en la “venta” de productos y servicios a través del envoltorio “objetivo” de la información. En lugar de emplear los soportes típicos de la publicidad, que tienden a generar rechazo, la venta de una empresa o un servicio bajo el envoltorio de una información seria resulta siempre infalible, ya que es consumida por el espectador como una noticia no pagada y, por tanto, con credibilidad.
Este invento no es nuevo, pero ha encontrado en la televisión su versión más sofisticada y refinada. Día tras día, los informativos nos anuncian a bombo y platillo el estreno de superproducciones cinematográficas, a través de reportajes de gran atractivo visual en los que se intercalan los propios fotogramas de las películas. Es sólo un ejemplo de esta publicidad encubierta, pero hay muchos otros. Por ejemplo, la reciente Feria del Móvil de Madrid no ha escatimado planos y exclusivas en algunos informativos sobre nuevos productos de algunas marcas, en lo que es un encubrimiento descarado de actividad comercial. Igualmente, no hay canal que se resista a emitir regularmente “noticias” sobre la realización de los nuevos anuncios de las zapatillas deportivas de turno, a los que concurren deportistas de alto standing que funcionan como verdaderas marquesinas con piernas. Ningún informativo de sobremesa es capaz de resistir a esta tendencia, a través de la que las cadenas obtienen unos beneficios millonarios, que se escapan al control estatal sobre los minutajes de emisión de publicidad. Con dinero, cualquiera puede pagarse sus segundos de gloria comercial en un informativo. Desde el otro lado, el panorama es desolador: diariamente, estamos obligados a consumir informativos en los que la propaganda política ocupa el 20%, la publicidad encubierta el 70% y la información pura y dura no más de otro 5%. ¿Y el 5% restante?, se preguntarán. Para la información meteorológica y, en el caso de Antena 3, para los chistes de Matías Prats.
1 comentario:
querido amiguete:
muy esclarecedor tu artículo de la publicidad encubierta que para un profano como yo pasa inadvertido y me la trago sin darme cuenta.
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